Mistica | página de entrada Ciberoteca português français english
Su página precedente Presentación del proyecto Comunidad virtual Aplicaciones Piloto Clearinghouse Eventos Evaluaciones Su página siguiente

Las redes electrónicas ciudadanas: una nueva herramienta para la organización social
Autor:
Susana Finquelievich
Fecha de Publicación:
17/11/1999
Contenido
Palabras claves:
Localización:
Ciberoteca > Archivos > esp_doc_18.html
Documentos conexos:

Las redes electrónicas ciudadanas: una nueva herramienta para la organización social

Directora: Susana Finquelievich
Co-directora: Ester Schiavo
E-mail: finquel@usa.net


1.2. Unidad de Investigación:

Lugar de ejecución: Programa ALDEA XXI, Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) e Instituto de Investigaciones Gino Germani, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.


Las redes ciudadanas soportadas por TIC (Tecnologías de Información y Comunicación), también llamadas redes electrónicas ciudadanas (REC) son un nuevo tipo de experiencia urbana que se está implementando crecientemente en diversas ciudades del mundo, tanto en los países mas industrializados como en los periféricos.

¿Qué se entiende por REC? Consisten en sistemas informáticos on-line que amplían el alcance y las potencialidaes de las organizaciones comunitarias existentes y colaboran a la creación de nuevas organizaciones. Estos sistemas están concebidos para promover y estimular la comunicación, la cooperación, la participación y el intercambio de información, experiencias, bienes y servicios entre los ciudadanos y los actores públicos y privados de una comunidad (ONGs, instituciones gubernamentales y empresas privadas), mientras simultáneamente abren la comunidad local a la comunicación en red con la comunidad global.

Los conceptos sobre comunidad y organizaciones comunitarias son importantes cuando se desarrollan investigaciones sobre estos temas, y su importancia aumenta cuando se trata de comunidades electrónicas o virtuales. Para los estudiosos anglosajones, el concepto más tradicional para definir una comunidad es "El conjunto de personas que viven en una región, ciudad o barrio en particular y que usualmente están relacionadas por intereses comunes" (Webster´s 1986, p. 460). Para los hispanoamericanos, según el Diccionario de la Lengua Española, de la Real Academia (1995, Tomo 2, p. 529) es: "Junta o congregación de personas que viven unidas bajo ciertas constituciones o reglas; como los colegios, conventos, etc." o "Común de los vecinos de una ciudad o villa". Otras definiciones se focalizan en "Grupo de personas que tienen relaciones directas y multidireccionales entre ellos y que practican una reciprocidad generalizada y equilibrada" (Taylor, 1987), o bien las definen a través de sus actividades, como Schuler (1996): "Las comunidades pueden ayudar a concretizar las cosas. Las personas son infinitamente más capaces cuando trabajan juntas que cuando lo hacen solas". Por su parte, el Congreso Vircomm'99, (http://www.vir-comm.com/index.html), celebrado en San Francisco (EEUU) en abril de 1999, define a las comunidades virtuales como "un grupo de personas que comparten intereses y están dispuestas a interactuar, creando de esta manera nuevos contenidos".

Las experiencias realizadas en Europa, Estados Unidos y Canadá (hasta ahora los países más activos en este tipo de experiencias) muestran que estas redes pueden ser clasificadas en tres categorías, de acuerdo a los actores sociales que las promueven y a los objetivos que persiguen:

redes comunitarias o free nets, impulsadas por iniciativas civiles, de ciudadanos individualmente o de organizaciones de la comunidad (universidades, centros cívicos, pequeños empresarios, determinados servicios de los municipios, etcétera) que se autodefinen como un servicio público autoregulado;

redes promovidas por el Estado o civic networks (redes cívicas); se plantean una amplia gama de propósitos, entre ellos el de estimular la comunicación entre los ciudadanos y entre éstos y el gobierno local, así como incrementar la eficacia y la rapidez de respuesta del gobierno local ante las necesidades y demandas de la población;

redes promovidas por empresas privadas con el objetivo de vender bienes y servicios, muchas de ellas relacionadas con el entretenimiento y el ocio, y que en algunos casos ofrecen información pública.

En la Argentina estas experiencias han comenzado a implementarse recientemente, a partir de 1995, en forma prácticamente simultanea en distintos lugares de país (aunque en forma mayoritaria en la Ciudad de Buenos Aires y en la Provincia de Buenos Aires) e impulsada por distintos actores sociales. Se presenta así una singular oportunidad, una coyuntura particularmente favorable a la investigación urbana, dado que se hace posible estudiar estas experiencias a partir de su nacimiento. Algunos ejemplos son: la Red de Bibliotecas Populares de la aglomeración de Buenos Aires liderada por el Complejo Cultural Mariano Moreno de Bernal, la Red Argentina de Municipios Autosustentables (RAMA) y los proyectos de Ciberciudades en Benito Juárez y Laprida, Provincia de Buenos Aires, promovidos por la Secretaría de Planeamiento Estratégico de la Nación y la Fundación Argentina en la Era Informática (AEI); el Paraguas Club, que agrupa a profesionales, industriales y comerciantes desempleados; el Club del Trueque; la Red URB-AL; La Carlota Ciudad Digital en la Provincia de Córdoba, la informatización de Villa Angelelli en la misma provincia y el proyecto de 500 centros tecnológicos comunitarios (CTC) para localidades de menos de 2.000 habitantes y escasos recursos. Estos tres últimos proyectos están impulsados por la Secretaría de Comunicaciones de la Nación.

La Argentina se caracteriza por la rápida apropiación individual de las innovaciones tecnológicas de información y comunicación y por procesos extremadamente lentos de apropiación social de estas tecnologías (Finquelievich, Vidal y Karol, 1992). Por esta razón, una de las hipótesis que orientan este trabajo es que uno de los aportes diferenciales más significativos de la informática asociada a las telecomunicaciones es el de constituirse en una herramienta innovadora, un nuevo espacio de creación, cohesión y ampliación de comunidades, por lo que la apropiación social de estas tecnologías se constituye en un tema central de los estudios urbanos.

Es ya sabido que la sociedad de la información es nuestra circunstancia. La ciudad, locus de producción y difusión de innovaciones tecnológicas y nodo estructural de esta nueva sociedad, ha sido sin embargo poco o nada estudiada con relación a las redes informáticas. Estas determinan en ella nuevas formas de producción y distribución (ejemplos como el teletrabajo, telecompra, telebanking, son sólo la ínfima parte visible en la actualidad), nuevos hábitos y modos de vida, relaciones afectivas, formas de gestión de infraestructuras y servicios, administración ciudadana, formación de organizaciones participativas, de comunidades virtuales, de modos innovadores de asociación y de uso del espacio urbano. Estas transformaciones, por ahora aparentemente invisibles, repercuten crecientemente en la forma urbana y en la organización social. Sin embargo, los avances científicos en este campo del conocimiento no siguen la velocidad de la evolución tecnológica, sobre todo en nuestro país. Es evidente la ausencia de criterios de análisis y evaluación de este proceso, de indicadores que permitan avanzar en estudios comparativos entre nuestras ciudades y otras de diferentes contextos socioeconómicos y culturales.

¿Las TIC son igualmente útiles en los países pobres que en los ricos? Algunos de los interrogantes que circulan en los debates sobre el tema son: ¿En un mundo donde el 50% de la población jamas hizo una llamada telefónica en su vida, Internet no corre el riesgo de convertirse en un nuevo club de los ricos? ¿Cuán útiles pueden ser las TIC en ciudades donde los hospitales y las escuelas carecen del equipamiento más elemental y donde el acceso a las redes de infraestructura urbana, las consideradas de servicios básicos, aún no alcanza a la mayoría de los habitantes? ¿La inserción de estas comunidades en redes globales de comunicación puede significar mejoras en su calidad de vida? ¿Puede originar nuevas fuentes de ingreso, acceso a mejoras en los sectores de la educación y la salud o un incremento en la calidad de la gestión urbana? En síntesis ¿las redes globales de comunicación son útiles para la transformación positiva del espacio físico y social local? Y lo más importante: ¿Cómo puede una comunidad apropiarse de estas tecnologías, y utilizarlas para elevar su calidad de vida?

Nuestro fin es contribuir a superar la dicotomía que amenaza instalarse en nuestra sociedad: globalidad para las organizaciones multinacionales, localidad para los ciudadanos. En tiempos en que Internet produce un aporte diferencial, en el sentido de que actúa como factor de creación de comunidades, resulta indispensable estudiar estos procesos a medida que se producen, para aplicar las conclusiones a la transformación de las ciudades y la optimización de la calidad de vida urbana, comenzando por la gestión municipal y la participación ciudadana.


Objetivos

Nuestro proyecto de investigación-acción complementa el proyecto en curso "Las redes ciudadanas soportadas por TIC", dirigido por Susana Finquelievich, co-dirigido por Ester Schiavo, financiado por la SECyT y basado en la UNQ. El proyecto que aquí presentamos se propone:

Contribuír a la construcción de redes electrónicas ciudadanas en la Ciudad y Provincia de Buenos Aires.

Contribuír a rejerarquizar el rol de la Universidad y de los organismos de investigación en la sociedad civil y los gobiernos locales, por medio de la participación de este equipo en la conformación de comunidades sostenidas por medios electrónicos, en articulación con organizaciones comunitarias existentes.

Monitorear y evaluar las experiencias de redes ciudadanas soportadas por TIC que se implementen en la Ciudad y en la Provincia de Buenos Aires con el objetivo general de analizar las transformaciones que originan en el espacio físico y social urbano; aplicar las conclusiones a propuestas de estrategias tecnológicas urbanas, locales y regionales y construir una mirada prospectiva sobre las ciudades del próximo siglo en las que las TIC cumplirán un rol protagónico.

Objetivos específicos:

Articular el equipo conformado por miembros del Instituto Gino Germani y el Programa Prioritario de Investigación ALDEA XXI de la Universidad Nacional de Quilmes con organizaciones comunitarias existentes, en la Ciudad y en la Provincia de Buenos Aires, con el fin de ayudarles, mediante formación y asistencia técnica y organizacional, a implementar redes sostenidas por TIC, con el objetivo de incrementar sus potencialidades, aumentar la comunicación entre sus miembros y con el gobierno local, incrementar su peso como interlocutores del gobierno local, acceder a fuentes nacionales e internacionales de financiamientos, relacionarse con organizaciones globales, acceder a la información necesaria, y difundir sus actividades.

Contribuír con estas experiencias a la profundización del marco teórico y de las herramientas conceptuales que permitan comprender cómo funcionan las redes ciudadanas soportadas por TIC, y desarrollar su potencial para contribuir al desarrollo socioeconómico local y regional.

Estudiar, en las experiencias exitosas, los factores que contribuyen a su implementación, de modo de facilitar su replicabilidad en otras ciudades, así como aprender de los factores de fracaso.


Resultados esperados
Los resultados que se esperan son los siguientes:

La informatización de las organizaciones comunitarias elegidas y la implementación de redes electrónicas comunitarias en base a ellas. Un informe de investigación anual, que contenga informes de evaluación sobre los estudios de caso. Un informe de investigación final, publicable como libro Tres seminarios (uno por año)ßæå en los que se expondrá la información recogida y las conclusiones extraídas, con la participación de miembros de las redes comunitarias, investigadores, miembros de las instituciones municipales, de empresas locales y de empresas de telecomunicaciones.


Su página precedente Búsqueda Créditos Encabezado Mapa del sitio <webmistica@funredes.org> Su página siguiente
http://funredes.org/mistica/castellano/ciberoteca/participantes/docuparti/esp_doc_32.html
Correo: webmistica@funredes.org
Última modificación: 28/09/1999